Respaldo, copia de seguridad, backup, …

Por lo general se escucha mencionar uno o varios de estos términos, cuando alguien ha perdido información. La pérdida puede ser de parte de un documento, documentos enteros o incluso acceso al dispositivo electrónico dónde se almacena la información.

Generalmente, ya es demasiado tarde; quejarse o culparse, no vale para nada. Cuando hay pérdida de información, ya es demasiado tarde para hacer copias de seguridad. Las copias de seguridad o copias de respaldo, deben hacerse antes, de forma preventiva, antes de que se produzca una situación en la que podamos perder información y ¡puedes estar seguro de que se producirá! En mayor o menor medida, habrá pérdida de información, bien sea por fallo humano o por fallo mecánico.

No se repite suficientemente: Hay que hacer copia, antes de que se produzca un fallo.

Hoy quiero ir un paso más allá. De nada nos vale hacer copias de seguridad si estas no son accesibles y, por accesibles, me refiero a su accesibilidad física, si están en soporte electromagnético (cintas, discos de estado sólido o mecánico) o su accesibilidad virtual (en la nube, dispositivos de red, etc.) o si no sabemos cómo acceder a la información almacenada en la copia.

Tan importante como hacer copias, es saber cómo recuperar la información.

La mayoría de los programas informáticos que nos permiten realizar copias de seguridad, nos permiten recuperar la información contenida en los almacenamientos de copia, aunque en algunos casos, no es deseable reescribir toda la información contenida en los respaldos; quizá sólo necesitamos recuperar un documento y no los cientos de documentos almacenados. En las empresas en que hay un departamento de informática que se encarga de gestionar las copias, usualmente ese personal de soporte conoce el funcionamiento de los programas, hasta el punto de saber cómo recuperar sólo la parte que necesitamos. ¿En tu casa, en tu pequeño despacho de autónomo, en tu … sabrías hacerlo?

Cuidado, no se trata sólo de decirle a Windows, Os X o el SO que proceda, que haga una copia de nuestro disco duro, ¿sabremos actuar en caso necesario? O, una vez más, ¡estamos en manos de lo que en su momento decidió el programador de la aplicación de copia?

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